Cambia un destino…

Marzo 24 2009 | Por Enigma Sin comentarios

Como siempre que nos leemos en este espacio, que es GuiaDF traigo hasta ustedes una reflexión sobre lo que puede significar el dar esperanza de vida en este caso, a los mejores amigos del Hombre, las mascotas.

La asociación “Cambia un destino” es la encargada de estar día a día a las ordenes de quienes le invocamos para dar buen trato a aquellos animales que nadie atiende, a aquellos que han caído en desgracia como en los ejemplos que a continuación, comento.

Cambia un destino” es un equipo de seres que está cercano al sufrir de los animales que han sido abandonados y por ende, lastimados ya por su situación, en las calles de la ciudad de México, abandonados en medio del viaducto o el periférico, atropellados y que están sufriendo mucho, atrapados ya que huían de algún peligro o perseguían algo que les significaba comida, quedando en medio de dos edificios, atorados en el drenaje etc.

Son llamados por vecinos que ven al pobre animal sufriendo y llegando hasta ahí para darle buen fin a la existencia de un animal que no pidió ser traído o que se enfrento ante la adversidad de una familia que compro una mascota y que luego de que paso el furor de la navidad o de la novedad por el animalito, echado a la calle y atropellado sufriendo hasta el que decir en algún prado de la ciudad.

Si el animal se puede reponer y rescatar, se le cuida y pone en adopción a través de una red de veterinarios, pero sino, detener su sufrimiento inyectándole algo que le ponga a dormir.

¿Suena crudo?

Lo es, pero no hay más que hacer por dicho animal que tiene los mismos derechos a vivir como usted o como Yo y que si bien, “Cambia un destino” trabaja las 24 horas los 365 días del año, no cobra por sus servicios, pero si se pide una cuota de recuperación al menos por el costo de los medicamentos empleados y la gasolina del vehículo que se utiliza para llegar al lugar donde son llamados.

Sus teléfonos son 5219-3610 y 11

Auténticos ángeles que les mueve el amor por las mascotas ante la indiferencia de los que nos decimos, seres racionales.

Deja un comentario