Exposición en el metro Pino Suárez presenta el 40 Aniversario de salvamento arqueológico

Septiembre 29 2009 | Por Laudero Un comentario

De las entrañas de la Ciudad México, removidas por una de las redes de Metro más grandes del mundo, se han desenterrado trozos de cerámica, escultura y hasta monumentos prehispánicos; así como restos de animales del Pleistoceno, vestigios de peces, huevos de grulla, osamentas humanas… Tan sólo durante las excavaciones de la Línea 1, en los años 60, se acumularon 70 toneladas de piezas arqueológicas.

A la par de la puesta en marcha de estas obras de infraestructura, que cumplen cuatro décadas este 2009, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) ha permitido la preservación del patrimonio cultural con el que trabajadores de ese sistema de transporte colectivo se han llegado a topar en el lodoso subsuelo.

La exposición 40 Aniversario de salvamento arqueológico en el STC Metro de la Ciudad de México —vigente hasta el próximo 25 de septiembre en el transborde de la estación Pino Suárez— da cuenta mediante fotografías y planos de esos “tesoros” rescatados mediante la intervención de los especialistas del INAH.

El transeúnte que se tome unos pocos minutos en su recorrido y se detenga a un costado de la Pirámide de Ehécatl, podrá dar un vistazo a imágenes en las que aparecen los restos de un mamut localizados durante la construcción de la Línea 4 del Metro y ahora expuestos en la estación Talismán; o el cráneo del “Hombre del Metro Balderas” con una antigüedad de 11 mil años, hallado en 1968 en las obras de la Línea 3.

Cabe citar que entre 1970 y 1995, se hallaron rastros de 13 mamutes, un bisonte, un caballo y un camello (fauna del Pleistoceno, de aproximadamente 10 mil años de antigüedad), así como indicios de peces y huevos de grulla, en diferentes puntos de excavación de las líneas 1, 3, 4, 5, 6, 7, 9 y A.

Sin embargo, la muestra hace hincapié en las piezas mexicas recuperadas a lo largo de los trazos de las líneas 1 y 2, intersección que circunda lo que alguna vez fue México-Tenochtitlan. Por ejemplo, se muestran fotografías de un fémur humano usado como instrumento musical (omichicahuaztli), con un grabado de Tonatiuh, deidad solar.

También se encuentra la imagen de una escultura que alude a la muerte y que formó parte de los muros del juego de pelota, una vasija en forma de mono de la época tolteca y reutilizada por los mexicas, esculturas de Tlatecuhtli (deidad de la tierra), de un sapo y de Huehuetéotl (dios del fuego de origen teotihuacano), además de un brasero de barro que estuvo dispuesto en la llamada “Pirámide de Pino Suárez”.

Estas obras pueden conocerse directamente en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología (Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec).

El arqueólogo Raúl Arana Álvarez, partícipe en el hallazgo de piezas en la construcción de las líneas 1 y 2, y en el descubrimiento de la llamada Pirámide de Ehécatl, comenta que cuando se iniciaron las obras de excavación en 1967 para la construcción de los citados trayectos subterráneos, ya se había establecido un convenio entre el antes Departamento del Distrito Federal y el INAH.

“En especial la construcción de las líneas 1 y 2, por ser aledañas a la zona que en la actualidad está decretada como Centro Histórico, fueron los que nos dieron mayor cantidad de piezas arqueológicas, restos de construcción y materiales de todo tipo, así como el proceso de hundimiento de esta parte, desde los primeros asentamientos hasta la actualidad.”

“Miles de objetos se lograron rescatar para su registro, catalogación y estudio, los cuales se depositaron en el Museo Nacional de Antropología, aumentando considerablemente la cantidad de piezas arqueológicas de la cultura mexica”, expresó Arana, quien a mediados de este 2009 también dirigió la restauración de la estructura conocida como “Pirámide de Pino Suárez”.

El proceso de rescate (incluyendo reprografías de planos originales) y restauración de ese monumento prehispánico, complementan la exposición. La fotografía y documentación de la misma estuvo a cargo de Carlo Ardán Montiel, con el apoyo de distintas dependencias del INAH, entre ellas, las direcciones de Estudios Arqueológicos y de Antropología Física, la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico y el Museo Nacional de Antropología.

Foto:  ·júbilo·haku·

Un Comentario

  1. Roman Arana Flores dice:

    Tio Raul, estoy muy orgulloso de ti, eres un ejemplo a seguir, y siempre te admiraremos, no solo por tus logros profesionales, simplemente por ser esa persona que nos ha guiado a traves de los años y por la calides humana que te caracteriza, siempre tienes una sonrisa para darnos y siempre nos dedicas tiempo de tu amable persona, te adoro tio, te amo mucho y gracias por seguir siendo la batuta de la familia, en nombre de la Fam. Arana Flores, te mando un beso y un abrazo tio, te queremos muchisimo, y sigue asi, tienes siempre nuestro apoyo!!!!

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